Decir que te amo

Posted: 12 mayo, 2012 in Sin categoría

A ti MADRE, hoy te expreso mis más grandes y sinceros sentimientos llenos de mucha alegría.
Hoy, siendo el día de todas las madres del mundo, que el Todo Poderoso las llene cada día de más sabiduría y nos siga trasmitiendo esos valores que nos ha hecho hoy personas humildes.
Puede que yo no tenga grandes riquezas, pero teniéndote a ti, madre bella, nunca existirá la pobreza para mí.

Hay palabras que nunca salen de mis labios, por creer que no son necesarias…
Pero hoy, madre, quiero decirte muchas cosas con la esperanza de que no sea tarde, pero antes de nada, decirte que:

Gracias madrecita de mi vida, por ser quien eres, por darme la vida, vivir por mí, luchar por mí, sacrificarte por mí y desvelarte por mí. Esto es apenas un poco de lo mucho que tengo que agradecerte.
He crecido y madurado,
y ahora me doy cuenta, a través de las dichas y desdichas de la vida, que tú eres la mejor mamá del mundo.
De ti he aprendido el valor de cada sufrimiento, pues en esos momentos tus palabras me llenaban de felicidad, alimentaban mi vida, y endulzaban cada parte de mi ser.
Ahora entiendo todos tus consejos, tus regaños y enojos
los cuales hacían correr lágrimas en mis mejillas sin darme cuenta yo de que traían su propia enseñanza.

Sé que he hecho y entregado lo mejor de mí, y eso te lo debo a ti madre querida.

Al cansancio de tus años, el reflejo de tu bondad, la sabiduría de tu hablar y tu actuar que me han hecho saber y entender que Dios me ama en demasía.
Por haberme dado el privilegio de ser tu hijo.
Gracias por dejarme llegar, gracias por arroparme, gracias por tus regaños, gracias por enseñarme lo que son los valores y el respeto a uno mismo y a los demás.

Y gracias Dios por aún conservarme a esta madre que tanto necesito en mi caminar, y porque sé que cuando el tiempo inclemente nos separe por siempre, sus ejemplos y sus enseñanzas estarán conmigo por siempre.

¡Te amo mamá!

Si Dios…

Posted: 7 mayo, 2012 in Sin categoría

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan, y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, esperaría a que saliera el sol.
Pintaría, con un sueño de Van Gogh, sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat, sería la serenata que le ofrecería a la luna.

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida….. No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, ¡sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres…..

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera, el dedo del padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, que realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo”.

Un corazón de segunda mano

Posted: 19 abril, 2012 in Sin categoría

Siempre hay algún punto de la vida en el que recibimos golpes bajos, momentos en los que sentimos que se nos rompe el corazón. Pero aunque aparentamos debilidad, somos fuertes, y nuestro corazón también: Nuestro corazón no muere por un mal amor, y hasta el fin de nuestros días siempre tendrá la oportunidad de seguir brillando y amando como un corazón valioso.

Al hablar de corazones de segunda mano, es fácil deducir que ya nos han destrozado nuestro corazón, ese corazón que confiaba y se entregaba, no sólo por la pareja sino por las personas que nos rodeaban.

El ser humano tiene el poder de reinventarse cada vez que cae, tiene la capacidad de volver a comenzar, y puede volver amar con la misma fuerza que el primer amor… y aprende de los errores, con lo que en la segunda oportunidad, sin duda será más cauta antes de entregar su corazón en amores que después no se llevan a cabo.

Tener un corazón de segunda mano no quiere decir que esté malo o defectuoso. Sólo que ya se usó con otra persona, las cosas no siempre salen como se quisiera, a lo largo del camino siempre hay errores y caídas y el corazón es el primer órgano que se ve afectado por las heridas que causa un mal amor, o un amor rechazado. Pero eso no quita que dejemos de creer en las personas, cuando no debiera ser así.

No todas las relaciones son iguales, no siempre nos encontraremos con personas que no saben valorar lo que se les da; por eso no debemos cegarnos y dejar de mirar, ni desconfiar de todo aquel que se nos acerque.
Muchas veces automáticamente nos cerramos a todo lo que nos podría devolvernos la alegría de volver amar, y eso es algo normal, pues nadie desea volver a sufrir una decepción. Pero no usemos nuestra indiferencia como un mecanismo para no sufrir, eso es cerrarse a la vida y no es bueno dejar de soñar. Lo más bonito de la vida es tener ilusiones y esperanzas, eso que no te lo quite nadie, -es tu decisión.

Siempre es bueno y sano buscar el amor,
abrirse a nuevas relaciones,
porque nadie puede asegurar el futuro,
debes vivir el ahora y ser feliz,
lo que tenga que venir después ya se verá a su debido tiempo,
pero no cierres tus ojos ni tu corazón,
no merece la pena, la vida hay que disfrutarla.

Siempre habrá una nueva oportunidad de volver a empezar una nueva vida,
y si bien da miedo volver enamorarse por miedo al fracaso,
más miedo debe dar el cerrar todas las posibilidades a vivir la vida de forma alegre
y de buenas formas. Quizás de forma diferente a lo que estabas acostumbrada,
pero tú eres fuerte y sabrás darle vuelta a las cosas malas.

-No porque un amor no salio como esperabas los demas tienen que acabar igual-

¿Por qué caemos en malos amores?
Siempre es sabido que lo prohibido se vuelve tentador, es allí donde empiezas con relaciones que con el tiempo te matan de dolor. Intenta establecer relaciones que se lleven fácilmente, relaciones en las que sabes que habrá amor entre dos y no entre tres o cuatro, porque allí sin lugar a duda tarde o temprano, alguien saldrá herido.

Aunque tengas un corazón de segunda mano, anímate a siempre vivir la vida de la mejor manera posible, con disposición a recibir lo que venga y feliz con lo que se tiene, incluso con lo se ha perdido.

© 19/04/2012 Autor:  Diego E.
Gritaría, pero me quitaron la voz.
Por lo tanto, escribo…
[Articulo #66]

Cada día es un regalo

Posted: 24 febrero, 2012 in Sin categoría

Una anciana de 78 años, elegantemente vestida, bien perfumada, perfectamente maquillada y con su cabello arreglado a la moda como acostumbraba estarlo cada día, se dirigía, acompañada de un caballero, hacia un asilo que sería en lo adelante su hogar.

Su esposo había fallecido recientemente, lo que motivaba esta mudanza..
Después de muchas horas de esperar pacientemente en el recibidor del asilo, sonrió dulcemente,
cuando se le dijo que su cuarto estaba listo.

Mientras se desplazaba con su andadera hacia el elevador, le dictaron una descripción detallada
de su pequeño cuarto, incluyendo las cortinas que colgaban de su ventana.

“Me encanta”, afirmó, con el entusiasmo de un niño de 8 años al que le acaban de entregar una
nueva mascota.

“Sra. Jones, no ha visto el cuarto, espere”. “Eso no importa”, respondió.

“La felicidad es algo que decides con el tiempo.
Si me gusta o no mi cuarto, no depende de cómo estén arreglados los muebles, depende de cómoarregle mi mente.

Ya decidí que me gusta.

Es una decisión que hago cada mañana, cuando me levanto.
Tengo la elección; puedo pasar el díaen la cama, repasando la dificultad que tengo
con las partes de mi cuerpo que no funcionan, o salir de la cama y estar agradecida por las partes que sí funcionan.

Cada día es un regalo, y mientras se abran mis ojos, me enfocaré en el nuevo día y los recuerdos felices que he almacenado sólo por ésta vez en mi vida.”

Cuidare de mí

Posted: 24 enero, 2012 in Sin categoría

Escojo cuidar de mí, ser feliz.
Hay personas, a veces amigos, que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Personas que sólo saben criticar y ver lo malo en los demás. Son personas llenas de rabia, rencor y envidia. No nos conviene estar junto a personas así. Debemos buscar nuestra felicidad, ver la vida de forma positiva, y si pasamos tiempo con estas personas nos acabarán contagiando y amargando. Yo decido ser feliz, tener amistades que aporten a mi vida y no que me estén restando. ¿Y tú, qué escoges?

Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes? Claro que no; pues no tienes porqué recibirlo. Igualmente, cuando una persona se acerca a ti llena de rabia, envidia y rencores te está diciendo que la aceptes con todas esas cargas que lleva. Y no la aceptas en tu vida, ¿para qué? ¿Para hacer que tu vida también sea triste?

DECIDE NO ACEPTAR ESAS MALAS PERSONAS.
Y si te pregunta porqué te alejas de ella, se lo dices con palabras muy claras:

“Tú me haces mal, no aportas nada a mi vida; es más, me quitas mi paz y mi bienestar. Si acepto pasar tiempo contigo me acabaré contagiando por tu forma de ser y de ver todo con tanta envidia y rencor. Eso no me hace ningún bien por lo que sintiéndolo mucho, prefiero alejarme. La envida nunca es sana, el rencor sólo engendra más rencor. Yo tengo carencias, estoy lejos de la perfección y seguramente encuentres muchos fallos en mí, pero quiero ser una persona feliz, disfrutar de la vida, ver el mundo con buenos ojos, y eso junto a ti nunca sería posible.”

Siempre tenemos la opción de elegir
Si vivir amargadamente o intentando ser felices.

Podemos pasar por momentos de rabia, rencor y envidia… pero esas emociones no deben albergarse en nuestro corazón de forma permanente, deben ser sólo pasajeras, deben quedar atrás. Es necesario que controlemos esas emociones negativas y todo lo que llevamos dentro de nuestro interior.

YO QUIERO SER FELIZ: y cada día trato de serlo, trato de ayudar a muchas personas y no tengo cabida en mi corazón ni tiempo para personas tan amargadas.

Si te reconoces como una persona negativa, que siempre ve problemas en todo y sientes que todos están siempre en tu contra: intenta calmarte. Una vez lo logres podrás ver las cosas con mayor objetividad, hacerte cargo de tus emociones y no enojarte con las personas que en su momento se alejaron de ti.

Tú al igual que yo, somos dueños de nuestros actos. Has tomado decisiones que te han llevado a donde estás y a ver las cosas como las ves. Debes asumir que tus decisiones tienen consecuencias sobre tu vida y tu visión de la vida. Todo puede cambiar, pero depende de ti y no de los demás. Tú puedes escoger salir de esa amargura que no te deja ver la luz del sol. La decisión es tuya.

Nuestra libertad es tan grande como el infinito de las estrellas, y por lo tanto ya sabes que todo está en tus manos.

Intenta vivir feliz, que tu luz te ilumine en tus días oscuros. Sólo tú puedes hacerlo.

© 24/01/2012 Autor:  Diego E.
Gritaría, pero me quitaron la voz.
Por lo tanto, escribo…
[Articulo #64]

Esa melancolía mía

Posted: 24 enero, 2012 in Sin categoría

Es difícil sentarse, sincerarse y escribir o hablar de la vida,
de mi vida, y más cuando las palabras no fluyen como a mí me gustaría.

Hay cosas que duelen y no sé cómo hablarlas más que con lágrimas.
No existen palabras que las saquen de mi alma, las ideas se encuentran, los recuerdos las reflejan pero no hay en palabras ningún sentimiento que pueda manifestar.
Sólo yo, mi mente, mi memoria somos cómplices del dolor,
del vacío que me enreda y que oprime mi pecho, por momentos me gustaría gritarles a todos lo que siento, no me entenderían.

Analizando cada cosa, suceso de mi vida, buscando esa astilla en mi corazón, la causa de este dolor, pero es difícil enfrentarte a ti mismo, a tus peores pensamientos, a esa realidad de tu ser que temes descubrir, puedo pensar que al descubrir el espejo vea a una persona monstruosa, lo que nunca he querido ser, lo que siempre he odiado ser, esa parte que reprimo, que reprimimos.

Es difícil ver con crueldad lo infeliz que soy, teniendo
deseando más y que nada llene mi corazón con algún tipo de sentimiento.

La vida siempre sigue y no espera para capturar esos momentos donde al parecer eres feliz como en las fotografías, cada foto es una sonrisa, trae una historia, por lo regular amena, y siempre me he preguntado si en esas fotos mías, en cada una realmente era feliz y siempre he añorado esos recuerdos, he deseado quedarme justo en ese instante de paz, de sonrisa.

Es difícil escribir sobre la vida, mi vida, es difícil mostrar tal como soy porque me duele que otras personas puedan leer esto y se enteren de mi verdad,
temo el rechazo, temo él diagnostico de los que me rodean.

Mas sin embargo siempre en mí hay una sonrisa resguardo alguna palabra, alguna lagrima, esa tristeza que pasa por mi mente cuando camino, cuando beso, cuando me abrazan, en cada platica donde me hacen saber que les agrado.

Es difícil vivir con una melancolía constante, que sea parte de ti y que no puedas evitarla porque sin ella dejas de ser tú.
Esa melancolía que habita en tu mirada, en cada movimiento, en tus pensamientos, ese gusto por explotarlo aunque no te sientas completo, aunque no llenes tu vida y sepas que así tendrás que sobrevivir, tendrás que aprender a vivir así por el resto de tu vida.

Es difícil hablar de la vida, de mi vida, porque quizá nadie me comprenda…

Ayer pensé decirte…

Posted: 15 enero, 2012 in Sin categoría

Qué en ese preciso momento estaba  pensando en ti.
Que me sentía muy orgulloso de formar parte de tu vida.
Que no existía un solo instante en que te apartarás de mí.
Que cuándo no te veía te extrañaba.
Que me encantaba conversar contigo, unos días más que otros.
Que necesitaba saber de ti.
Qué me encantaba el calor que me trasmitías al estrechar tus manos.
Que deseaba sinceramente todo fuera bien en tu vida.
Que celebraba tus éxitos como si fueran míos.
Que te admiraba.
Que mi mundo eras tú.
Que por ti era capaz de hacer cualquier cosa en la vida.
Que mi amor, amistad y cariño eran incondicionales.
Que me importabas siempre.
Que te quería tal y como eras.
Que creía en ti.
Que cuándo estaba entre tus brazos deseaba detener el tiempo.

-Qué… qué, me abrazarás fuertemente y no me dejarás nunca ir.

¿Por qué dejé pasar tanto tiempo para decirlo?
-Hoy, simplemente ya no estás aquí.